En los años de la burbuja, no fueron únicamente los préstamos hipotecarios los que se concedieron sin ningún tipo de control. También los préstamos personales sirvieron para hacernos creer a todos que éramos más ricos de lo que lo éramos en realidad.

No era difícil salir de una entidad bancaria con préstamos aprobados para caras reformas, viajes al Caribe, o coches impresionantes. No era sólo una burbuja inmobiliaria, era también una burbuja crediticia.

Pero llegó el momento de enfrentarse a la realidad y ésta no era tan maravillosa como nuestras bonitas casas y coches o nuestros viajes financiados con dinero a préstamo. La realidad, pasados aquellos años de consumismo exacerbado, puso a muchas familias en una situación de tener que elegir entre poder comer, o hacer frente a sus obligaciones con los bancos.

La elección fue obvia, y como resultado de ello, la morosidad creció hasta niveles alarmantes.

La consecuencia principal de todo aquello fue el endurecimiento de los préstamos personales. Donde antes todo eran sonrisas y facilidades, ahora se exigían garantías casi imposibles para poder conseguir cantidades de dinero medianamente importantes.

Sin embargo, la condición de morosos que algunos adquirieron a raíz de no poder pagar sus préstamos personales, continúa persiguiéndoles a día de hoy. Con sus nombres en el listado de ASNEF, aunque hayan podido recuperarse de aquel varapalo, su acceso al crédito ha quedado seriamente comprometido de cara al futuro.

El aspecto positivo es que ahora se hace un uso más responsable de estos préstamos online. En lugar de solicitar grandes cantidades que deben ir pagando en cuotas durante años, hay muchas personas que prefieren solicitar pequeñas cantidades para sus caprichos y devolverlas lo antes posible.

¿Necesitas comprar para tu hijo el videojuego de moda que se agotará en horas y no dispones de efectivo? Puedes pedir uno de los préstamos personales que concede Préstamosahora y hacerlo feliz.

Además éstos préstamos, a diferencia de los préstamos personales bancarios, no son exigentes en requisitos ni garantías. Basta con acreditar una fuente de recursos estable para que la solicitud sea aprobada y poder disponer del dinero de forma inmediata.

Puede parecer arriesgado, sin embargo, las cotas de morosidad de estos préstamos personales son mínimas. Quienes los solicitan saben cuándo deben devolverlos y tienen la seguridad de contar con el dinero en esa fecha, y quienes los conceden, lo hacen de manera responsable.

HTML Snippets Powered By : XYZScripts.com