¿Necesitas un préstamo ágil y veloz?

Los préstamos rápidos son un producto creado para situaciones concretas, en las que no es tan importante la cantidad de dinero como la agilidad para disponer de él.

Miles de personas en todo el mundo utilizan esta modalidad de crédito de forma ocasional para solventar situaciones de urgencia, dar respuesta a necesidades de efectivo que no pueden esperar o simplemente, para disponer de un dinero en el momento que les resulta más adecuado.

Bajo este término se esconde un complejo sistema de evaluación de solvencia que permite dar respuesta de manera ágil a cualquier solicitud en cuestión de minutos sin que el cliente tenga que hacer otra cosa que facilitar una serie de informaciones vía online.

Pero también se llaman de este modo porque la disponibilidad del dinero es casi tan inmediata como la respuesta. De nada sirve una respuesta ágil si el dinero tarda en llegar, por eso los préstamos rápidos deben serlo en todos los sentidos.

Y eso es precisamente lo que hace Préstamos ahora. En un periodo de apenas una hora, cualquier persona puede introducir sus datos a través del formulario online, recibir una respuesta, y disponer en su cuenta del dinero que necesita.

Sabemos que pedir financiación rápida no es por capricho sino que una necesitas determinada cantidad, y la necesitas ya. No dentro de una semana, sino ahora. Poder disponer de él con celeridad es la única forma de solucionar la situación que te preocupa, y por eso ponemos a tu disposición el importe del crédito en cuestión de minutos.

No pases por situaciones de angustia ni estrés porque no dispones de efectivo. Solicita uno de los préstamos rápidos de Préstamos ahora y consigue hasta 800 euros en menos de una hora. Tienes 31 días para devolverlo y además, cuanto antes lo hagas, menor será el coste de tu préstamo.

Préstamos rápidos y al instante

Prestamos rápidos, tu herramienta de financiación inmediata

Los prestamos rápidos son desde hace algún tiempo una herramienta de financiación muy útil que permite a muchas familias dar solución a problemas que se presentan puntualmente.

Manejar la economía doméstica cuando los ingresos apenas cubren los gastos no es tarea fácil. La imposibilidad de generar un remanente destinado al ahorro que permita tener cierta flexibilidad en situaciones extraordinarias es la causa principal de que en la mayoría de hogares se tenga que echar mano de otras alternativas para afrontar gastos más allá de los comunes cada mes.

Las pagas extraordinarias son una ayuda indudable para proporcionar ese pequeño colchón con el que poder dar respuesta a estas situaciones, pero, desgraciadamente, los gastos inesperados no conocen de calendario, de manera que si se presenta una necesidad urgente de efectivo en un momento en el que no se dispone de margen de reacción, suele presentarse un problema importante. Con idea de poder ofrecer una solución a estas situaciones es para lo que nacieron los prestamos rápidos.

Los prestamos, tal y como se han entendido de forma tradicional, están destinados a cubrir una necesidad distinta. Generalmente nos dirigimos al banco a solicitar un crédito para conseguir una cantidad de dinero elevada que nos llevaría meses o años poder reunir si dedicásemos parte de nuestros ingresos al ahorro. De este modo, el banco adelanta la cantidad que necesitamos para el fin al que vayamos a destinar ese dinero, y nosotros adquirimos un compromiso mensual de pago con la entidad a través del abono de las cuotas estipuladas.

Al tratarse de cantidades importantes, las entidades bancarias han de tomar una serie de precauciones para asegurarse de que prestan el dinero con garantías de que éste va a ser devuelto, y por ello suelen demorarse días o incluso semanas en la concesión del mismo, ya que deben comprobar que el solicitante dispone de unos ingresos con los que responder al compromiso adquirido y que es una persona de confianza.

Pero incluso tras llevar a cabo todas esas comprobaciones, no es extraño que también soliciten un aval. Puede tratarse de una segunda nómina o de una propiedad inmobiliaria, pero por lo general, es una garantía adicional que les permite realizar el préstamo con un muy bajo nivel de riesgo.

Todo este proceso limita mucho el número de posibles solicitantes de un crédito bancario. Si bien es bastante común que una persona esté en disposición de presentar su nómina como garantía, no siempre es posible lograr un segundo avalista ni todo el mundo cuenta con una propiedad inmobiliaria.

Como puede comprobarse, este sistema de financiación poco tiene que ver con situaciones en las que lo que resulta primordial es el acceso rápido al dinero. En otras palabras, los créditos bancarios están enfocados a financiar compras o proyectos de una cuantía importante, pero no son la respuesta ante situaciones urgentes.

Los prestamos rápidos nacen como resultado de comprobar como hay un amplio segmento de población que tiene necesidad de financiarse pero que no disponen de garantías tan sólidas, y a su vez, no requieren cantidades elevadas, sino más bien buscan tener una flexibilidad que les permita disponer de efectivo en cualquier situación.

Los créditos bancarios tradicionales y los créditos rápidos son, por tanto, productos distintos, que fueron creados con objetivos diferentes, y por tanto no pueden compararse en términos de coste.

Es un error muy común que, cuando se hace referencia a los altos intereses de los créditos online se establezca una comparación que toma como referencia la tasa de interés de los créditos al consumo. Una tasa que suele ser bastante reducida, pero que, teniendo en cuenta la cuantía del capital prestado, junto con otras comisiones y exigencias que los bancos realizan -por ejemplo, la contratación de seguros asociados al crédito- terminan por ofrecer una rentabilidad muy interesante a la entidad bancaria.

Los prestamos inmediatos que se gestionan a través de internet tienen tasas de interés más elevadas, entre otras razones, porque los requisitos para su acceso y las garantías que se piden para concederlos son mucho menos exigentes. Esto significa que la empresa que los concede asume mayores riesgos, y es, por tanto, comprensible, que dicho incremento del riesgo sea compensado con un mayor beneficio.

La prueba de que, pese a todo, siguen siendo un producto interesante es que desde hace años, el sector de los microcréditos está en auge. Nadie está libre de verse en una situación apurada, y cuando eso sucede, los bancos no ofrecen una solución flexible. Es en estos casos, cuando la disponibilidad de efectivo se convierte en una necesidad acuciante, cuando poder conseguir préstamos al instante  que puedan ser tramitados y concedidos en cuestión de minutos, supone la diferencia entre  dar solución al problema o no poder hacerlo.

 

HTML Snippets Powered By : XYZScripts.com